Hoy es ese punto de inflexión en el calendario, hoy es el día del silencio. Hoy es el día de subirse a un bote con un motor pobre, unas palas por si el motor se rompe y naufragar por el mar, es el día exacto en que debo ir a buscarte, saber donde estás, hacerte saber que yo estoy aquí y pedirte una vez más que vuelvas a mí o que me dejes ir donde estas tu. Hoy es el día de no hablarte a ti, de huir. Siempre hablo de huir y de lo cobarde que soy, que ganas tengo de decir un día que dejé de tener miedo. Tengo miedo a tanto cambio constante, a ese ir y venir de palabras que se quedan a mitad de camino.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Sonrisa.