Hoy es domingo, no son mi día preferido, es más, me agobian, pero hace un tiempo que los domingos dejaron de ser simplemente domingos, suelo despertarme a su lado casi todos, apagar alarmas que suenas sin cesar y nos indican que es el último día del fin de semana, a menudo suelo maldecirlas, otras en cambio me hacen ver que ahí esta, con los ojos cerrados, en cualquier sueño más o menos bonito. Los domingos dejan tiempo para pensar, soñar y echar de menos. Sé que siempre salimos de todo, de los malos augurios, de las malas palabras, de las caras tristes, siempre solemos salir, porque no sabemos o quizás no queremos estar el uno sin el otro, eso es bueno, nos estamos enseñando, a entendernos, querernos, así, como somos desde que nos conocimos. Ninguno somos perfectos, pero sentimos cosas muy grandes y eso nos hace mantenernos arriba, arriba del todo, donde los sueños se van cumpliendo poco a poco y lo mejor de todo, que nos tenemos ahí al lado para contarnos cada victoria y protegernos y cuidarnos después de cada derrota. Gracias, una vez mas. Bebé.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Sonrisa.