Hace tiempo que no escribo,quizá es por falta de palabras o a lo mejor tengo tantas cosas que decir que no sé por donde empezar ni por donde acabar...
A veces te encuentras en un punto de flexión donde necesitas pararte, mirarte al espejo, sonreírte y pensar que es lo que quieres, pensar que te apetece hacer en una hora o pensar de que color te apetece esta noche la luna. La luna ha vuelto a salir, es como si volviera a nacer, hoy me gustaría ser luna, a veces estar oculta en las sombras, observando desde arriba y de repente, nacer otra vez, que todos admiren mi luz y que mi sonrisa sea la única luz posible. Mañana querré ser sol, y esconderme al atardecer...
Últimamente hablo más de estos astros que de mi, de mi felicidad, de mis ilusiones y de mi indiferencia.
No me apetece hablar de mi, me apetece hablar de la vida, de lo bonita que es a veces y lo dura que parece otras, hay momentos que sientes que no puedes más,que sientes que tus lágrimas son tan saladas y escuecen tantos que van a desintegrarte, luego hay algo, pequeño al principio, que empieza a sacarte a flote, empieza a hacerte ver la luna de los colores del arcoiris y simplemente sientes que estás viviendo, de nuevo. La vida es eso que va pasando mientras nosotros nos caemos, nos levantamos, volamos, nos rendimos, nos queremos, nos besamos, nos abrazamos, nos morimos de amor... la vida es eso que va pasando en estos mismos instantes, quizás es el momento de levantarse una vez más, mirarme al espejo, sonreírme y teñir la luna de rosa fosforito para mi esta noche.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Sonrisa.